Alejandra Machado tiene 10 años, vive en el barrio Cerro, en Montevideo, en una casa que comparte con su mamá, sus dos hermanos, su abuela y sus primos. Cada día se levanta temprano para ir a la escuela N° 303, y al mediodía va al Club de Niños del Centro Educativo Providencia. Allí, junto a más de 100 niños, asiste a actividades que complementan su educación formal.
“Cuando salgo de la escuela vengo para acá, porque si no en mi casa me aburro. Acá siempre hay cosas para hacer. Algunas me gustan más que otras, como la computación que me encanta. Usamos un programa para convertir kilos en gramos y esas cosas, que es mi preferido”, cuenta Alejandra.
Una tarde del año 2009 su mamá la llevó a conocer el centro, porque era el lugar al que iban sus hermanos. Desde entonces Alejandra no quiso faltar nunca, en Providencia encontró amigas y un espacio de contención y diversión. “Me acuerdo que cuando vine las primeras veces me pareció muy divertido. Acá jugamos al fútbol, a la mancha y tengo un montón de amigas. En el recreo salgo a caminar con mis amigas y a charlar”, confiesa.
A media tarde, Alejandra y sus compañeros reciben una colación, y antes de terminar, una merienda-cena. Providencia trabaja por garantizar un espacio donde los niños y adolescentes puedan desarrollar sus potencialidades. Para que esto suceda, consideran fundamental que los niños que asisten a diario reciban todas las comidas y una alimentación adecuada. Además, el Centro cuenta con un equipo multidisciplinario integrado por maestros, psicólogos, psicopedagogos, fonoaudiólogos y asistentes sociales, que realizan un trabajo de acompañamiento a los niños y niñas, así como a sus familias.
“Mi vida cambió desde que empecé a venir acá, porque antes pasaba todo el día aburrida en mi casa. Otra de las cosas que me gusta hacer es leer. Hace poco leí La bruja Winnie, El polilla y ¿Qué puedo hacer en casa? Tenemos un rato en el que nos leen, pero yo prefiero leer sola los libros que me gustan”, asegura. Alejandra, como el resto de los niños, participa del programa El placer de leer, que ha colaborado a mejorar los índices de lectura y comprensión lectora de los niños. Reaching U apoya este proyecto desde 2011.
Alejandra demuestra gran entusiasmo al contar que pronto tendrá su cuarto junto a su hermana Valentina. Actualmente duermen junto a su hermano mayor. “Al fin vamos a tener nuestro cuarto de nenas. Y este año me gustaría poder seguir viniendo a Providencia, si no, no voy a tener nada para hacer de tarde. Y cuando sea grande quiero ser maestra de computación. Mi maestra de acá me dice que entiendo mejor la computadora que ella (risas)”, asegura.